viernes, 17 de junio de 2011

Cuento corto para contar





















Mirando al más allá se encontraba Hadaza, perdida en sus pensamientos. De repente un gran estruendo la despertó y la hizo volver a la realidad.



Vio, con gran sorpresa, que una estrella había caído del cielo en el patio de su casa. Se quedó mirando al astro que intentaba volver al firmamento; no lo conseguía, pues se quedó atrapada entre las ramas de un árbol.



Hadaza, corrió al patio y ató una de sus rastas a la estrella, que logró soltarse de la maraña de ramas.


Una vez fuera le dijo:



-Ahora tenemos un problema, ¿cómo te devuelvo al cielo?




Para Núria

domingo, 20 de marzo de 2011

Sueño, sueño, sueño... Sueño que sueño que tengo un sueño

"-Sueño que sueño que tengo un sueño. Es decir, que duermo." Desde hace algo más de 6 meses no duermen una noche entera. A veces son 3 horas, otras hasta 5... todo depende del pequeño principe y de las ganas de fiesta que tenga.

Cuando llegó fue como una explosión de alegría, de vida. Y llegó con una hada madrina: Viktoria. Con su varita convertía los problemas en alegrías. Todo era fácil con ella. Todo lo que hace que el mundo se vuelva gris ella lo envuelve de color.

Y el pequeño principe crece y sus ganas de explorar el muindo crecen con él. Mira a su alrededor y todo es increíble, todo es magia.
La inocencia de su mirada envuelve todas y cada una de las cosas que va descubriendo con cada paso que da. Una flor, un árbol, una estrella...
"- Oooooooh!!!!!! Brilla!!!!!" y la luz le ilumina todo el rostro.
Eso es la vida. Es la mágia de la vida, descubrir una flor nueva y ver que es más increíble y hermosa que la que vimos ayer. Y lo increible es descubrirla a través de los ojos de un niño.

"Un nacimiento representa el principio de todo - es el milagro del presente y la esperanza del futuro." Anónimo.


lunes, 1 de junio de 2009

Mirando la vida con los ojos de una niña

Cuando somos niños, tenemos una visión de la vida en ocasiones irreal. Creemos que siempre será así, que nada cambiará. Pero nos hacemos mayores. El tiempo pasa, cumplimos años y llega l hora de madurar. Algunos no lo consiguen, otros nos quedamos a medias. Pero están aquellos que aun pasando de la treintena siguen mirando a la vida con los ojos de una niña.
Existe un tipo de personas que por una razón u otra, tienen en su mirada esa candidez que sólo tienen los niños y las niñas. La inocencia de creer que existe Superman y que, algún día, lograremos volar.

"Sé que en algún lugar del mundo, existe una rosa única, distinta de todas las demás rosas, una cuya delicadeza, candor e inocencia, harán despertar de su letargo a mi alma, mi corazón y mis riñones. A esa rosa, donde quiera que esté, dedico este trabajo, con la esperanza de hallarla algún día, o de dejarme hallar por ella.Existe... rodeada de amapolas multicolores, filtrando todo lo bello a través de sus ojos aperlados, cristalinos y absolutamente hermosos(...)" Le petit prince - Antoine de Saint-Exupéry

Así miras tú al mundo. Como si acabaras de ver la nieve por primera vez, como si esperaras que detrás de una esquina pudieras encontrarte el País de Nunca jamas. Creyendo que tu vas a encontrar esa rosa única, distinta a todas las demas.. Aunque ya se te haya marchitado más de una.




Aunque a veces me quedo atrapada en la idea de que ha pasado un tiempo sin que haya sido capaz de vivir, me encuentro con personas como tú. Que viven cada día como si fuera el primero.


Creúsa (también llamada Glauca) es hija de Creonte, rey de Corinto.

Se casó con Jasón, quien por esa razón repudió a Medea, pero ésta se vengó de esta manera: fingiendo hacer las paces con Creúsa, Medea envió a sus hijos que entregasen a la princesa una túnica y una diadema, impregnadas de veneno. Así, cuando Creusa/Glauce se puso los adornos y, casi al instante, su sensible piel empezó a corroerse; y de su pelo aparecieron llamas. El rey Creonte, viendo a su hija pidiendo auxilio, intentó quitarle los adornos, pero el veneno de estos era tan fuerte que mató a ambos. Medea, llena de locura, también mató a sus propios hijos, para vengarse en ellos de Jasón, Feres y Mermeros.


Para Eva...



lunes, 16 de marzo de 2009

Amigos

L’amitié

Texto: Jean-Max Rivière
Música: Gérard Bourgeois 1965
Cantada por Françoise Hardy

Beaucoup de mes amis sont venus des nuages
Avec soleil et pluie comme simples bagages
Ils ont fait la saison des amitiés sincères
La plus belle saison des quatre de la terre
Ils ont cette douceur des plus beaux paysages
Et la fidélité des oiseaux de passage
Dans leur coeur est gravée une infinie tendresse
Mais parfois dans leurs yeux se glisse la tristesse
Alors, ils viennent se chauffer chez moi
Et toi aussi tu viendras
Tu pourras repartir au fin fond des nuages
Et de nouveau sourire à bien d’autres visages
Donner autour de toi un peu de ta tendresse
Lorsqu’un un autre voudra te cacher sa tristesse
Comme l’on ne sait pas ce que la vie nous donne
Il se peut qu’à mon tour je ne sois plus personne
S’il me reste un ami qui vraiment me comprenne
J’oublierai à la fois mes larmes et mes peines
Alors, peut-être je viendrai chez toi
Chauffer mon coeur à ton bois.

Mis amigos son muy importantes en mi vida. "Beaucoup de mes amis sont venus des nuages(...)" sin más equipaje que una sonrisa en la cara.
Pero la amistad (igual que el amor) es una planta que si no se riega se muere. No basta sólo con estar en los momentos felices y pasarlo bien un rato. Para, mi mis amigos, son aquellos con los que supero los malos momentos y, pasado el tiempo, somos capaces de reírnos de ellos.


He vuelto a reencontrarme "Cuatro amigos", la novela de David Trueba. (Madrid, 10 de septiembre de 1969) . Cuatro amigos treintañeros deciden pasar quince días de vacaciones juntos durante los cuales la exaltación de la libertad, la locura, juventud pero sobretodo vivirán su amistad. Pero todo se acaba y en la novela viviremos los últimos coletazos de una adolescencia eterna que no se quiere ir, antes de intentar sentar la cabeza.
Cada uno de ellos representa un tipo de treintañero: el guaperas mujeriego, el gordito sin suerte, el que cree en el amor de su vida y el padre reciente con ganas de salir corriendo.
A veces me pongo a pensar y creo que mis amigas también podían ser las protagonistas de esta novela: Mrs. Alhelí amarillo, Mrs. Dalia, Mrs. Siempreviva y Mrs. Lilium.

Cada una de nosotras nos encontramos en una etapa diferente de nuestras vidas. Cada una de ellas ha estado a mi lado en los momentos bonitos de mi vida, pero sobretodo en los momentos más duros.
Nunca podré agradecerles todo. A veces sólo con una llamada me daban su energía. Por eso yo he intentado estar cerca de ellas en los malos momentos.
Mrs. Alhelí amarillo, fuerte como ella sola. Perenne, siempre está ahí.
Mrs. Dalia, es toda pasión, impulsiva, nerviosa, bella.
Mrs. Siempreviva. Sobrevive en cualquier situación, y florece en cualquier sitio y en cualquier situación.
Mrs. Lilium ha sabido salir de todo aunque no sabe a veces si va por el sitio correcto.
La vida nos ha puesto a cada una en un satélite diferente, pero hay días en los que estamos en la misma órbita y es en esos momentos cuando compartimos todo aquello que nos preocupa y de lo que necesitamos otra opinión.

"(...)S’il me reste un ami qui vraiment me comprenne
J’oublierai à la fois mes larmes et mes peines.(...)"

Sólo pido que ninguna de ellas se marchite. No podría estar sin ninguna de ellas. Además para cada una hay una canción. Pero este es otro tema.

lunes, 2 de febrero de 2009

Ciao, ci vediamo dopo...





"(...)Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar."
Retrato - Antonio Machado


Hola:
Ya hace muchos días que no nos vemos y no hablamos. Te echo de menos. ¿Y tú a mi? Espero que estés bien, en tu mar, en tu playa.

Yo sigo aquí, pensando cada día un poco en ti, un poco en el ayer. Me hubiera gustado tener más tiempo para despedirnos. Si, ya sé que soy egoísta y que no podías esperar más. Tenías ganas de volver.
Tengo muchas cosas que contarte y no sé por donde empezar. A veces pienso que voy a verte al girar la esquina. Otras te veo en la cara de alguna persona que pasa cerca de mi. Me miran, algunos, con cara extraña como si les fuera a tocar.
Supongo que sabrás de mis cosas. No sé si estarás contenta por mis logros. Seguro que sí. Aunque dura siempre te mostrabas orgullosa de los tuyos. De mi.
No quiero que me olvides ni desaparezcas de mi vida. ¿Donde estaría yo sin ti?
Volveremos a vernos, en la playa, en todas partes.
B.

domingo, 1 de febrero de 2009

Konnichiwa


Mechanical Sharpener


Hace un par de semanas fui a pasear por Rambla Catalunya. Allí está Muji, la tienda japonesa con objetos curiosos que siempre te salva a la hora de regalar. Allí encontré este sacapuntas eléctrico.

Es curioso que a alguien se le ocurriera poner un motor a un sacapuntas. He encontrado en una web de coleccionistas este sacapuntas antiguo. Que diferente.


Con estos aparatos las lenguas viperinas afilan sus puntas y cuentan los secretos incontables de muchas personas. De esa manera no tienen que responder a esas preguntas incómodas sobre su vida. Eso sucede también en las comilonas sociales. "¿Eres feliz, Mrs. Pulsátila?" a lo que ella responde "¿Sabías que Mrs. Hinojo...".
"¿Sabías que...?" tantas cosas se cuentan al cobijo de los comedores de las casas... En esas reuniones sociales sale a la luz la verdadera naturaleza cotilla de las personas.
En la cena de anoche, Mrs. Ambrosía y Mr. Clavel se comportaron como dos perfectos anfitriones; también encontramos el momento mechanical sharpener, y tuvimos ocasión de hablar de Mrs. Afrodita; es la reina del lugar, la más hermosa, una perfecta armonía de cuerpo y movimientos, aunque para ella no sea así. Algunos tenemos una visión distorsionada de nosotros mismos.

Mr. Magoo hizo magia. Nos sorprendió a todos con un truco nuevo que casi desmonto. Fue inconscientemente que levanté el trapo negro que estaba encima de la chistera.
Hoy nos vamos al Ocean's Club para ver los partidos de tenis que allí se juegan los domingos. Hace mal tiempo. Un mal tiempo que acompaña en este domingo y que invita a quedarse en casa. Para mi los domingos son días para estar conmigo misma y prepararme para la semana que comienza.

sábado, 31 de enero de 2009

El olvidado arte de guardar secretos



"-¿Hay alguien que quiera compartir un taxi?-preguntó-. No puedo quedarme aquí todo el día sentada, esperando".
Acabo de hacer una tarta de crema de limón y mango. Es la primera vez que la hago y no sé cómo estará. La he hecho como postre para la cena a la que estamos invitados Mr. Magoo y yo.
Es una cena con pocos invitados y lejos de casa. Como colofón Mr. Magoo hará trucos de magia con unas cartas de poker.
¿Por qué llevar algo (postres, vino, detalles...) cuándo nos invitan a casa de alguien? Yo no sé aceptar ninguna invitación sin llevar algún presente. Es una forma de expresar nuestros sentimientos y de agradecer que nos reciba nuestro anfitrión en su casa.
Normalmente soy yo la que recibe y a la que ofrecen dulces y bebidas que disfrutamos durante la noche. La tarta es muy fácil de hacer:
  • 125gr de harina
  • 75gr de mantequilla
  • 1 pizca de sal
  • 175 gr de azúcar
  • 1 vaso de leche
  • 1 ramita de canela
  • 1 piel de limón
  • 1 mango grande maduro
  • 4 yemas de huevo
  • una pizca de flan mandarín
  • 1 vaso de agua fría
  • judías secas
Primero mezclamos la harina con la mantequilla y la sal. La masa quedara como pan rallado. Le añadimos 25 gramos de azúcar y el vaso de agua fría. Lo mezclamos todo hasta que quede una pasta homogénea. La dejamos reposar 10 minutos. Ponemos un poco de harina sobre la superficie de trabajo y amasamos hasta que sea una masa compacta. Ponemos la masa en el molde escogido que previamente habremos untado con mantequilla. La tapamos con papel vegetal y unas judías secas durante unos 30 minutos en el frigorífico.
En un cazo ponemos la piel de limón y la canela y lo infusionamos a fuego lento durante unos minutos; en un bol vertemos el resto del azúcar con las 4 yemas de huevo y lo batimos todo.
En otro cazo limpio ponemos la leche infusionada y las yemas batidas con el azúcar, lo ponemos a fuego lento. Le añadimos la pizca de flan mandarín y movemos hasta que empiece a espesar y retiramos del fuego.
Sacamos la masa del frigorífico y la horneamos a 190 grados con el papel vegetal durante 15 minutos. Le retiramos el papel vegetal y las judías y horneamos durante 10 minutos más.
cuando este dorada la retiramos y vertemos la crema encima. Pelamos el mango y espolvoreamos un poco de azúcar y ponemos a gratinar.